3
Noviembre sábado 2018 Gijón
A veces pienso que es mejor
vivir soñando. La vida cotidiana, es sin
duda un gran lío verdad? En nuestro cumpleaños soplamos las velas pidiendo un
deseo (al menos yo lo hago desde que tengo memoria), cuando se nos cae una
pestaña, en las fuentes, tirando o no monedas, cuando vemos una estrella fugaz.
Lo que no solemos hacer es tomar nota de si esos deseos se cumplen o no, pero
... sabemos bien que no deseamos lo fácil, deseamos cosas importantes, cosas
ambiciosas, fuera de nuestro alcance. Se hace por necesitar ayuda, tener
miedos, y, sabemos que quizá pedimos demasiado, pero seguimos teniendo deseos
porque, tal vez se hacen realidad o simplemente deseamos vivir soñando.
Desde hace tiempo que trazo
palabras cada día en este formato, creo que más bien regalo consejos y me los
otorgo a mi también. A buen seguro que son esos consejos gratuitos tan
inservibles como el trozo de papel que te dan a la salida del metro y que, tras
leer la primera línea, no dudas ni un segundo en decidir que el mejor sitio
para ese trozo de mentira es la primera papelera que se cruce en tu camino. Mis
consejos inservibles para lo que no crean en ellos y les parezcan que tras unos
instantes de tal vez sonreír son desechables, lo acepto por supuesto que lo
acepto es normal. Pero debeis saber que son autoterapia para mí. Son chutes de
optimismo que necesito. Cada texto que comparto mi primer objetivo es dibujar
una sonrisa en tu cara, después que me sirva para ganar optimismo para el día.
Feliz día amigos





