30
Octubre martes 2018 Gijón
A veces pienso que la rutina
que impera en nuestros días es algo que favorece, pero no tanto. Nuestros días
se vuelven automáticos: nos despertamos, nos duchamos, desayunamos, vamos al
trabajo, volvemos, todo va según un plan trazado, pero si día a día solamente
sucede eso al final del día nos sentimos VACIOS. esa sensación de vacío si la
dejamos apoderarse de nuestros momentos de descanso puede terminar en
pensamientos dada alagüeños que nos llevan poco a poco a rincones que no
deseamos descubrir. Son momentos tensos en los que batallamos contra los
nubarrones que asolan esos días. Muchas personas ponen condiciones a su
felicidad. Cuando termine de pagar el coche, la casa. Cuando me jubile, cuando
termine la carrera, pero todo esto no nos ayuda para nada Pues las metas tan
sólo son alegrías de un instante que se esfuma con rapidez. El secreto de la
felicidad está en abrir los ojos a todas esas cosas que suceden en nuestro
presente. Si realmente nos ponemos a observar y lo hacemos bien, nos daremos
cuenta que todos los días son únicos, nuevos y especiales. Debemos aprender a
poner atención plena a todo lo que hagamos momento a momento, disfrútarlo,
vivamos nuestros días consientes, despiertos y atentos.
Feliz día amigos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario