Me enmascaré para mirar tus ojos sin llorar,
para hacer sonreir tu risa,
y aliviar tu llanto,
me enmascaré...
pinté mi mirada de...
deseo quizá,
y si... te deseo,
bien es cierto,
más de lo que nunca imaginé,
te dí... nada, comparado con lo que quiero darte,
solo un rato de imaginación y de ternura,
de ansias, de fantasias y de besos,
casi las caricias no llegaron,
lo se, pero aún están buscando tus recodos,
y llegarán,
llegarán a tu interior sin duda alguna,
para amasar tus silencios y
convertirlos en el pan reconfortante de tus
dias, de mis dias...
de nuestras, nuestras noches,
mis manos buscaran en la eternidad la seda
despierta, anhelante de tu piel,
y llegarán para acaricarla,
ya sin miedos,
sin recelos y sin siquiera sentidos,
porque tu y yo seremos los únicos sentidos,
los unicos recelos,
los únicos miedos derretidos.