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Octubre lunes 2018 Gijón
En la vida, es preciso
amoldarse a las diferentes situaciones que se nos presentan, de nosotros
depende la forma en que lo hagamos. Podemos ser inflexibles y luchar hasta con
molinos de viento o por el contrario, mantener un pensamiento flexible, que nos
permita valorar cualquier situación desde una perspectiva nueva. Desde siempre
hemos oído la expresión de "Ser como el junco" verdad?. Recuerdo
quedarme absorta mirando juncos en momentos de fuerte viendo, apreciando la
flexibilidad de su tallo meciéndose en la ola de ese viento que le impulsaba
hacia uno u otro lado. Los juncos cimbrean, parece que van a romperse, pero al
ser capaces de adaptarse a las ráfagas de viento superan la prueba una y otra
vez. Si trato de compararme al JUNCO puedo ver que a medida que mis años van
aumentando pierdo esa flexibilidad, me noto cada día más rígida, es cosa que no
me gusta y que a veces consigue asustarme de verdad. Algunas actitudes que me
impactan me parecen realmente muy injustas, pero también temo perder mi
capacidad de ser flexible de adaptarme al momento, de suavizar mis reacciones.
Y cuando alguien me trata con rudeza temo convertirme en una persona que sufra
lo que se ha dado en llamar “psicoesclerosis”, que es el endurecimiento de
actitudes. Antes me sentía como un Junco y ahora no quiero dejar de serlo
tampoco.
Feliz día amigos

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