3 agosto sábado 2019 Gijón Texto de Monchu Barzana
CRÓNICAS DESDE EL DESAMOR:
Me cansé de ser yo quien tenga
que buscar.
Me cansé de ser solamente un acompañante, un rato de distracción, placer y satisfacción.
Me cansé de ser algo pasajero, algo fácil de olvidar.
Me cansé de dar y no recibir nada.
Me cansé del cariño a medias, y de la pobreza de sentimientos que hay en los demás.
Me cansé de encontrar un lado vacío en mi cama, de los “amores” que solo disfrazan su cariño con una intención sexual.
Me cansé de los besos insípidos, las caricias vacías, los abrazos sin afecto, y las palabras de amor falsas.
Me cansé de ser un turno en la vida de alguien, una opción, un pretexto para evadir su soledad.
Me cansé de los mensajes sin responder, de las citas canceladas a última hora, y de las llamadas no atendidas.
Me cansé de no ser correspondido, de querer y no ser querido, y de dar amor a quien no lo merece.
Me cansé de las inseguridades, de los miedos, de las excusas que se ponen para evitar comprometerse.
Me cansé de las cartas de despedida.
Me cansé de todas esos clichés de historias con finales felices, que nos hacen fantasear con algo que no existe.
Me cansé de no encontrar algo que probablemente se extinguió, el amor.
Me cansé, simplemente me cansé. No podría dejar pasar por alto, otra decepción más.
Me cansé de ser solamente un acompañante, un rato de distracción, placer y satisfacción.
Me cansé de ser algo pasajero, algo fácil de olvidar.
Me cansé de dar y no recibir nada.
Me cansé del cariño a medias, y de la pobreza de sentimientos que hay en los demás.
Me cansé de encontrar un lado vacío en mi cama, de los “amores” que solo disfrazan su cariño con una intención sexual.
Me cansé de los besos insípidos, las caricias vacías, los abrazos sin afecto, y las palabras de amor falsas.
Me cansé de ser un turno en la vida de alguien, una opción, un pretexto para evadir su soledad.
Me cansé de los mensajes sin responder, de las citas canceladas a última hora, y de las llamadas no atendidas.
Me cansé de no ser correspondido, de querer y no ser querido, y de dar amor a quien no lo merece.
Me cansé de las inseguridades, de los miedos, de las excusas que se ponen para evitar comprometerse.
Me cansé de las cartas de despedida.
Me cansé de todas esos clichés de historias con finales felices, que nos hacen fantasear con algo que no existe.
Me cansé de no encontrar algo que probablemente se extinguió, el amor.
Me cansé, simplemente me cansé. No podría dejar pasar por alto, otra decepción más.
Como ya habréis comprendido no
estoy para nada y es por algo muy gordo que ayer me ocurrió.
Buenos días amigos.
Buenos días amigos.














