Estar triste, sentirse triste. No se bien a veces en qué radica la diferencia. ¿Qué es lo que nos causa tristeza?, sin duda alguna la vivencia de una situación adversa. Ese dolor emocional afectivo provocado por un decaimiento, expresado a menudo mediante el llanto, el rostro abatido, la falta de apetito ,etc. No se puede ser simpática siempre y estar dispuesta, sonriente y educada y brillante y encantadora. Es por tanto normal que de cuando en cuando tengamos los llamados bajones (yo los llamo días grises), En esos momentos una palabra de los que tienes cerca y te quieren, una sonrisa de una persona con la que te cruzas en la calle, un abrazo reparador de quien quieres... tantas cosas nos pueden librar de esos momentos GRISES. Son los momentos que con esto de las nuevas tecnologías podríamos llamarlos también, "estado apagado o fuera de cobertura". Necesitamos aceptar que se puede estar triste y que, sorprendentemente, no pasa nada. Ya lo dijo un rapero: "ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites". Nuestras emociones no son ni positivas ni negativas sino agradables o desagradables. Tenemos que saber gestionar las emociones en general. Para ello, es imprescindible poner nombre a lo que sentimos, así pues vamos a hacerlo para poder disfrutar de todos los días tanto de los coloridos como de los tristes
sábado, febrero 05, 2022
jueves, febrero 03, 2022
Amanece, me levanto abro mi ventana y siento la brisa... Sip, un nuevo día para tener la oportunidad de maravillarme con todas las pequeña cosas que las 24 horas de hoy jueves me deparan. Asombrarme por las pequeñas cosas, por lo cotidiano, hace que, la vida tenga mayor sabor y sentido. A medida que crecemos, que pasan los años parece que la capacidad de asombrarnos por todo desaparece y es entonces cuando perdemos la oportunidad de estar siempre sorprendidos por las pequeñas cosas a las que vamos dejando de lado, sin darnos cuenta de lo importantes que son en realidad. Muchas personas asocian el hecho de asombrarse con la inmadurez, por eso, es que muchos adultos piensan que son demasiado viejos, sensatos o inteligentes como para sentir asombro. Sentir asombro es la capacidad de descubrir lo bello, lo excepcional, y lo impresionante en todo lo que nos rodea. Esto contribuye a nuestra felicidad, creatividad y motivación. El arte, el teatro, la música, la pintura, la escultura, todas estas opciones nos ayudan a recordar que el ser humano es capaz de crear obras increíbles. Asombrarse por todo lo que la naturaleza nos aporta, en suma. Sentir todo lo bello y bueno que nos rodea-