miércoles, noviembre 29, 2006

segunda parte Cuento de Navidad

Se pusieron de acuerdo, utilizando las viejas agendas llamar a todos los amigos de la facultad, del instituto, tratar de saber que están haciendo ahora y si es posible congregarlos a todos para una celebración Navideña.

Quedaron para verse a la mañana siguiente………………….. Y a la hora convenida, Juan se presentó en casa de Virginia.

Se repartieron los números de teléfono y
Comenzaron a marcarlos, algunos ya no estaban operativos, en otros respondian padres que además de sentirse sorprendidos y encantados les proporcionaron las nuevas direcciones, ahora muchos tenian cuentas de correo electrónico, asi que …….
-Oye Juan que te parece si yo preparo unas invitaciones que enviaremos a todos por correo electrónico?-
-Genial, además así ahorraremos tiempo, pues a buen seguro que muchos pueden estar conectados y contestarán rápidamente.

Así que Virginia ingenió unas bonitas invitaciones que, salieron al ciber espacio y traspasando todas las distancias se colaron de rondón en las casas de sus destinatarios.

A las pocas horas tenian gran cantidad de respuestas, en las que se hablaba de sorpresa, después de alegrias, más tarde algúna mala noticia pues alguno de los amigos ya nunca podria acompañarlos, pero en general, todos, estaban más que dispuestos a recuperar tanto el tiempo como las distancias.

Ahora tenian que pensar donde, cuando y cómo,
Virginia y Juan se sentian como transportados a otra dimensión, lo que en un principio podia parecer una idea descabellada, se habia convertido gracias a la amistad en un proyecto realizable.

Con los mails fueron llegando también las ideas y asi se fue preparando la fiesta que serviria para acortar distancias y sentirse de nuevo felices juntos.

El gran día llego, no podia ser la Noche buena , pues muchos tenian familias con las que compartir esa fecha, pero si una muy cercana.

El lugar elegido fue la casa de Alberto cuyo jardin permitia la afluencia de todos.
El catering se lo encargaron a Chef Alvaro
(uno de los amigos) que prometió no trabajar en el, pero si dar algunas ideas.

De la decoración se encangaron Vanessa, Tere, Gely y Ramón. De la música sin duda alguna Johanna y Merche. Todo estaba planeado con tanta ilusión que nada podia fallar.

El gran día llegó y los reencuentros fueron indescriptibles, llantos, risas, todo fue un fluir de buenas vibraciones, la celebración todo un éxito, todo tan perfecto que hasta a Luis lo arrojaron a la piscina como en los mejores tiempos.
Tras la fiesta todos han decidido no volver a perderse la pista y reunirse al menos una o si es posible dos veces al año.

“No se pueden perder los buenos momentos nunca más”

Ahora que todo ha sido posible, Virginia de nuevo en su casa silenciosa lee un precioso libro de Claudio Coello y de vez en cuando sonrie recordando………………….

lunes, noviembre 27, 2006

Una Navidad especial

La casa estaba en silencio, solamente interrumpido por las alegres voces que los niños del parce cercano proferian en sus juegos, la tarde, tranquila. Virginia levantó su mirada del lubro que estaba leyendo y suspiro.

A su mente habian vuelto de repente los recuerdos de otros tiempos, tiempos en los que ella preparaba estas fiestas que ahora tanto le costaba pasar. Las risas y voces de los niños en el jardín la habían hecho recordar los mejores momentos de su vida. Dejó el libro sobre el brazo del sofá y se levantó. Deambuló por la casa silenciosa mientras dejaba que sus recuerdos inumdases su cabeza, y.................. de pronto, pensó, que tal vez aún estaba a tiempo de hacer algunas llamadas, bueno, podia ocurrir que nadie contestase, pero......................., ¿qué pasaria si contestaban?.
No, desterro la idea de su cabeza, se acercó a la cocina y se preparó un té verde que tanto le gustaba, el aroma la hizo sentirse bien incluso antes de tomarlo, recogió su mug y regresó a su lectura, sin embargo, no pudo concentrarse y decidió dejarlo, tal vez un paseo no estaría nada mal. Ummmmmmmmmmmmmm, caramba, su mente la llevo a recordar aquellos paseos en busca de el mejor abeto para decorar la casa, pero no............. de arropó en su poncho preferido y salio a la calle.

Las calles, ya lucen sus ropajes de fiesta, la Navidad está cerca y las luces de colores iluminan la ciudad, es un paisaje bello, pero hoy a Virginia no le apetece ese aire de fiesta que todo lo llena, dejando a un lado esa sensación de fiesta llega a uno de sus lugares preferidos, la playa, aquí se siente en paz consigo y con el mundo. Recorre todo el paseo marítimo dejando que la brisa juegue con su melena y la despeine, se siente bien, todo está en calma, es justamente lo que necesitaba.

Alguien le toca en el hombro, se vuelve y Ohhhhhhhhhhhh, Sorpresa, un viejo amigo que hace años que no ve. Tras los saludos, el querer contar en dos palabras las cosas que a los dos han sucedido durante tantos años.
Dejan el paseo y se adentran de nuevo en el bullicio de las calles, un café?, No, mejor un vinito, o mejor todavía un cava ¿te sigue gustando el cava?. Virginia se sonroja, si, siempre cava. Las burbujas te hacian reir repuso Juan, Si, eso sigue igual también.

Mientras toman algo los dos piensan como comenzar aquella conversación inacabada de hace tanto…………………, de pronto, Virgina le pregunta ¿te casaste?, tuviste hijo?. Yo estuve casada algunos años y tengo tres preciosos hijos, que ahora viven fuera del pais por razones de trabajo.
Juan, se entristece y le comenta que estuvo a punto de casarse, pero lo dudo y después la pereza de dejarlo y dejarlo , no, tampoco ha tenido hijos, no tuvo esa fortuna.

Para romper ese momento tenso Virginia, sin pensarlo comenta: Sabes? Hoy he estado pensando en llamar a todos nuestros amigos de entonces y si pueden tal vez celebrar una reunión incluso festejar de alguna manera esta Navidad.
La cara de Juan se ilumina, Los amigos……. Seria algo estupendo, llevo mucho tiempo solo, y estar con ellos seria el mejor regalo.

Ya se acerca la Navidad


Hoy, he decidido que voy a escribir un cuento de Navidad donde la gente que hace mucho por razones de su vida se separaron se vuelvan a encontrar, ya veremos lo que me sale