sábado, agosto 04, 2018







5 Agosto sábado 2018 Gijón

Dejar ir es un proceso doloroso. Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos visto en ese dilema. A veces hemos de dejar ir a una persona pues su ciclo en nuestra vida ha terminado, pero lo que en algunas ocasiones no resulta muy doloroso en otras llega a ser dramático. Alguien dijo algo así: Dejar ir, para dejar llegar.es necesario preparar para abrir paso a lo que viene y tenía razón, pero eso no quita que dejar ir sea doloroso. Para abrirnos paso a lo nuevo, hay que poner orden, revisar qué cosas funcionan y retirar las que ya están caducas. Asociamos el “dejar ir” con la pérdida, lo cual suele generar una sensación muy desagradable. Es posible que asumimos que tenemos que dejar ir todo aquello que nos daña, pero aún así no logramos despojarnos de esa sensación de abandono, vacío, dejar ir implica soltar los asideros de la seguridad y lo conocido para lanzarnos al vacío sin paracaídas. Sin embargo mantenernos encadenados al pasado, nos impide movernos hacia el futuro y todo lo que este nos depara. Así pues amigos, dejemos ir el pasado y adentrémonos en el futuro que tantas oportunidades nos depara.
Feliz día amigos

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