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Agosto lunes 2018 Gijón
Cuando perdemos la confianza
en alguien... se rompe dentro de nosotros algo que nunca puede repararse. Se
pueden hacer apaños varios, pero con el correr del tiempo notamos que por
muchos intentos que hagamos, JAMÁS volvemos al estado anterior. La confianza
hace referencia a la opinión favorable en la que una persona o grupo es capaz
de actuar de forma correcta en una determinada situación. La confianza es la
seguridad que alguien tiene en otra persona o en algo. Al ser algo que se hace
consciente y voluntariamente, supone trabajo y esfuerzo conseguirla. Sin
embargo basta un instante para destruir ese castillo que con tanto esfuerzo se
ha ido construyendo día a día. Confianza es la Hipótesis sobre la conducta
futura del otro. Es una actitud que concierne al tiempo venidero, Es sin duda
la APUESTA que se basa en creer en el otro. Por eso cuando la CONFIANZA que
depositamos en otra persona se rompe... llega la desilusión, la frustración, y
estas emociones, van de la mano la rabia, la ira, la bronca, todo esto desemboca
en el dolor. En ocasiones, esperamos que los demás actúen como nosotros
mismos... esperamos mucho de los demás, más de lo que en realidad pueden dar.
Eso provoca mucho estrés, sentimiento de culpa y de vulnerabilidad. Hemos de
tener en cuenta que: La confianza es sin duda un sentimiento mezcla de emoción
(confianza primaria) y razonamiento (confianza secundaria), Que es muy frágil,
se puede romper con rapidez. Precisa siempre reciprocidad o confianza mutua.
Hemos de pensar que el hecho de que alguien nos fallara no significa que no
podamos volver a confiar en nadie. Hemos de trabajar sobre el perdón hacia
nosotros y hacia los demás. Nadie nos ha hecho nada de lo que nosotros no
hayamos permitido. La intuición es un arma muy poderosa, confiemos en ella. y
no nos castiguemos. El desengaño no ha sido una responsabilidad nuestra. Debe
servirnos para tener mejor perspectiva en el futuro.
FELIZ DÍA AMIGOS

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