Un buen día, sin saberlo, sin intentarlo, sin
entenderlo, sin proponérmelo comencé a pensar en ti, comencé a acostumbrarme a
tenerte cerca, a sentir tus palabras, a comprenderte, a entender que aún sin
decir nada sobre nada en concreto, tú estabas ahí, aparecías de repente en mis
pensamientos. Me acostumbre a tus mensajes, a tus llamadas, y no solo a eso...
Me acostumbre a esperarlas con anticipación. No se me ocurrió pensar en ello,
pero... pasó, pasó así sin más. Sin hacer ruido, sin alaracas de ningún tipo
que a nada conducen y, es gracioso ¿verdad?. Bueno una de tantas reflexiones
posibles en estos tiempos verdad?.



No hay comentarios:
Publicar un comentario