martes, junio 29, 2021

 A estas alturas de mi vida, de una cosa estoy segura y es que para ser feliz no se necesitan cosas enormes, ni caras. No es preciso estar esperando que nos toque la lotería, comprarnos una casa, un coche, un barco. No, nada de eso. Solamente la sonrisa de alguien que nos quiere, la palabra amable en el momento justo, la compañía que alivia nuestros momentos grises, la sensación de la brisa rozando nuestra piel. Mirar al horizonte en compañía de quien queremos Las risas de nuestros amigos, de nuestros hijos, nuestros nietos, eso si que aporta felicidad. Ese paseo al atardecer respirando todo lo que nos rodea. Ummmm, creo que estoy un tanto blandita hoy, pero me gusta sentirme así.

Que tengáis un fantástico día
















No hay comentarios: