Buen día. Hoy os contaré mi andadura de ayer.
Ayer me acerqué a ver a la Santina. El viaje estaba proyectado, pero el día gris plomizo y amenazando lluvia no prometía nada bueno. Decidimos ir de todas maneras y... Mereció la pena al %. Siempre estoy diciendo que no importan lo lugares, ni si hace buen o mal tiempo y ayer este viaje me lo confirmo. Salimos de Gijón son nubes amenazantes y conforme recorríamos kilómetros hacia el interior ya pudimos ver las primeras chispillas de agua en el parabrisas, parecía que ya habia llegado, la lluvia, el viento y quizás la tormenta, pero continuamos adelante. Avanzando en nuestra ruta a la llegada al Real Sitio el Orballu nos acompañaba. Con chubasqueros y gorros de lluvia afrontamos el paseo. Al ser un día de entre semana y con la pandemia encima pocos, muy pocos coches, pero había algunos que al igual que nosotros decidieron que merecía la pena. Sin problemas para el aparcamiento nos encaminamos a la basílica, que pudimos disfrutar sin agobios como otras veces, pues que yo recuerde nunca la había visto así de vacía. Nuestro pensamiento y saludo también para Pelayo que vigilante como siempre nos recibió, eso sí con un cuervo pertinaz que pese a la llovizna reposaba en su mano alzada. Visita a la tienda para comprar las velas de nuestra ofrenda y encaminamos nuestros pasos hacía la gruta. De nuevo sin aglomeraciones... toda una delicia pasear en esa paz Pudimos comprobar que han colocado una máquina para poder comprar velas casi en la misma puerta de entrada. Enfilamos el pasillo tunel. Colocamos nuestras ofrendas y ya nos encaminamos al lugar dónde se encuentra nuestra Santina. Una monjitas estaban aseando el lugar. Preguntamos por si podíamos acercarnos un poco más hasta el cordón de la Virgen, pero con esto de las precauciones nos dijeron que no. Tras nuestros ruegos y gracias a la Santina, salimos hacia la parte del pozo, estanque o como lo queramos llamar. Desde la altura tiramos nuestras monedas y con ellas nuestras peticiones. Nuevo paseo de regreso para llegar al coche y como el tiempo nos impedía subir hasta los lagos, nos encaminamos a Cangas para comer y después seguir la ruta explorando nuevos caminos por la zona. El resto del día fantástico, así pues, aunque el día se presentaba francamente malo, el resultado fue GENIAL.



1 comentario:
No hay mejor cosa que seguir con los planes, a veces dudamos y cortamos algo que ibamos a hace, no merece la pena. Ya as visto que todo te salio genial,
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