Hoy mirando la TV estaba sin darme cuenta analizando a los tertulianos que
debatían entre sí y sin proponérmelo hacia juicios sobre ellos. Entonces me
paré a pensar en las posibles razones por las que unas personas nos caen bien y
otras simplemente las odiamos, sin ningún tipo de base para ninguna de las dos
opciones.
En la vida conocemos a cientos de personas, pero solo algunas terminan
ocupando un lugar importante en nuestro corazón.
Es real que desde pequeños conocemos a muchas personas que forman parte de
nuestro círculo social más cercano. En clase, en actividades extraescolares, en
la universidad, en los distintos trabajos... son infinitos los lugares en los
que coincidimos con otros que, finalmente, quedan como un vago recuerdo en
nuestra mente.
Pero unos calan muy hondo en nosotros y otros simplemente pasan de largo
Verdad?. Sentimos afinidad con quien tiene un pensamiento cercano al nuestro,
aquellos con los que el intercambio emocional es fluido, sencillo y natural,
con quienes no tenemos que esforzarnos para explicar lo que hay en nuestra
alma.
Los otros por el contrario son aquellos con los que , por más que tratemos,
parece imposible hacernos entender. Cada palabra es malinterpretada y los
objetivos de cada uno están tan alejados que Parece imposible que nuestros
pensamientos puedan llegar a cruzarse jamás.
Bueno, no divago más por hoy, creo que ya me he vuelto a perder
Feliz día amigos


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