Ya de nuevo estamos en domingo. Los días parece que
corren raudos verdad? . A veces pasa que de repente nos paramos un instante a
pensar cómo va fluyendo el tiempo. Las horas, los días, las semanas parecen
haber cobrado vida y estar participando en una carrera contra reloj, pero sin
embargo la realidad nos devuelve muy pronto a nuestro sitio. No, no pasan
rápidas, simplemente pasan, se van quedando como historia pasada y en nada se
diferencian unos de otros desde que este mal virus nos ha atacado por sorpresa
y con alevosía vil.
Llevamos casi un año en el que apenas vemos a los que
queremos, que no viajamos parta reencontrarnos con nuestros seres queridos, que
parece que estemos enjaulados y alejados los unos de los otros. Yo al menos veo
poco, muy poco a aquellos que tanto quiero. Los echo de menos a cada instante y
tengo que tener paciencia y dar gracias a Dios de que al menos no estén enfermos.
Suerte que no todos pueden disfrutar, pero... Me resisto a estar en esta
encrucijada que va minando poco a poco a todos y cada uno de nosotros.
Me hace daño estar lejos de los que amo. Me joroba que
un virus de porra sea la línea roja que me aparta de ellos. Buceo en mis
preciosos recuerdos y con ellos voy tirando de a poco, pero...
Ah!!!. No, no quiero seguir por aquí. Me pongo más que
triste y lo que intento es ser positiva y alegrar mi día y si puedo el vuestro
también.
Hoy Gijón luce un bonito sol, que invita a pasear por
el muro y disfrutar de la brisa marina que devuelva la esperanza y las ganas de
seguir con fuerza, cada día con más y más fuerza para dejar muy pronto atrás
toda esta debacle que hemos de echar de una vez por todas.
Feliz día amigos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario