12 noviembre martes en Gijón.
Me gusta el viento, me gusta y hasta
hace muy poco tiempo siempre era algo que me ponía furiosa. El viento me
despeinaba, me empujaba al caminar si era muy fuerte, me ha roto más de un
paraguas, no me dejaba llevar sombrero... Un montón de cosas, Ahora sin embargo
me encanta el viento. Me gusta observar como una hoja arrastrada por él vuela
lejos hasta perderse de vista. Con la brisa, más bien el viento enfurecido de
los últimos días se fue. Se empezaban a marchar las nubes oscuras que con
demasiada frecuencia y en un segundo, tapaban los momentos más bonitos, a la
hora o el día más inesperado. Me gusta el viento, no sé por qué, pero cuando
camino contra el viento parece que me borra recuerdos que trato de olvidar,
como si quisiera dejar limpio el espacio para poder llenarlo de nuevos
momentos...Y ahora como si de una poeta loca se tratase, le escribiré al viento
mis mensajes, le contaré que extraño momentos divertidos, que me duele no
sentirme más tranquila en estos días de tanta locura. Que me afecta y no quiero
lo que pasa en mi país, El viento, el bendito viento quiero que se lleve todo
el lastre de este mundo, de estas cosas que ahora pasan, que nos dejan sin
defensas y malheridas
Mejor lo dejo. Feliz día amigos

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