domingo, noviembre 04, 2018














4 Octubre domingo 2018 Gijón

Me gusta la lluvia, cuando no es excesiva, esa lluvia que alegra los campos y las personas. La sensación de sentir la lluvia en mi cara es muy especial, me encanta, (eso si, si no estoy maquillada), Que la lluvia moje mi cara , notar como esa gota se agarra y resbala, de forma casi instantánea, para desaparecer en la nada. sentir cada gota caer en mi rostro y soñar en todo lo bueno que me puede pasar a cada paso que doy. La lluvia libera el perfume que se esconde en la sequedad de la tierra Otras veces la lluvia me trasmite tristeza, me quita una luz que ansío para vivir, me llena de angustia sin motivo ni razón. Son los días que yo llamo grises". Esos momentos me llevan al silencio, a la ausencia de oxígeno, no física claro, pero me hacen sentir así, por eso amo esos otros instantes de lluvia que me dan paz y me dejan flotando en un tiempo que se suspende lo mismo que mis pensamientos. A veces no me gusta nada la lluvia, no me agrada ni el sonido del agua al caer, ni tan siquiera tras los cristales, tras la seguridad que estos me otorgan, no se, pero creo que hoy mi mente divaga sin rumbo, tal vez hasta desvarío con lo de lluvia en un día en el que el sol nos hace sentir su calorcito, en el que la charla dicharachera de mi querido nieto me acompaña, no son pensamientos negativos los que hoy tengo, simplemente me he puesto a escribir sobre la palabra lluvia y ha sido entonces cuando a borbotones las palabras se han ido colocando una a una, nada más, No estoy ni triste ni nada parecido.
Feliz día amigos



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