3
Octubre miércoles 2018 Gijón
Un nuevo amanecer, un nuevo
día. Se van notando que los días son más cortos, el amanecer se hace esperar.
Desde el comienzo de nuestra vida vemos discurrir los días, las semanas, los
meses, los años... van pasando y nosotros... nosotros pasamos. 30, 40, 50, 60…
y un día nuestra vida habrá pasado a ser solamente un recuerdo, un momento en
el cosmos, una lágrima en la lluvia. Se perderá como se pierde todo los que
termina, se perderá en el tiempo. Yo no quiero irme sin centrarme en un pequeño
reto: vivir cada momento como si fuera el último. Cuando me despido de mis
hijos, mi nieto, mis amigos con un beso y un hasta luego, hasta mañana, hasta
pronto, aprovecho esos instantes, pues no se nunca si volverán a repetirse. Por
eso ahora el reto es disfrutar de cada momento, como si fuera el último.
Vivirlo a tope sentirlo, notarlo, hacerlo completamente mío y reflexionar sobre
la importancia del momento que vivo. ¡Hay tantos momentos que son
importantes!!, tantos te quiero por decir... tantos abrazos que compartir,
tantos besos que sentir...
Quiero sentir cada momento,
cada instante, no quiero desperdiciar ni un segundo en malas caras, discusiones
y todo eso que solamente conduce a no estar bien, no ser feliz. Me niego a
entrar en discusiones bizantinas de esas que antes tanto disfrutaba. .No deseo
pasar por la vida sin sentirla, deseo tener sensaciones y cuando me centrarme
en el momento presente, ser capaz de extraer todo lo bueno que la vida me
proporciona a cada paso. Creo que enfadarse con los demás, es realmente inútil,
una pérdida de tiempo que no deseo afrontar más. Sería terrible de asumir,
enfadarse con quien quieres y que sea la última vez que ves a esa persona.
Bueno no seguiré divagando más
por hoy.
Feliz día amigos


No hay comentarios:
Publicar un comentario