martes, julio 24, 2018










24 Julio martes 2018 Gijón


A veces para saber cómo es en realidad una persona nos basta con fijarnos en como realiza las cosas más cotidianas, esas que parecen no tener ninguna importancia, pero que si nos fijamos bien son la esencia de la vida, las que marcan el rumbo del resto de las cosas. Por ejemplo, la manera en que realizamos la compra. Algunas personas van al supermercado y recorren las diferentes calles por inercia, mientras otras personas van fijándose en cada detalle de la composición de un producto. Ahí demuestran la necesidad de saber más o menos sobre los productos que comprarán.
También el uso que algunas personas hacen del "el" "este" "yo" parece que ayuda a saber cosas como: su empleo se puede saber el género, la edad o el estado de salud de las personas, Esto lo he puesto, pues anoche leyendo un artículo más que interesante me encontré con una teoría de alguien que afirmaba que en el momento en que su interlocutor emplea estas palabras ya puede clasificarle incluso sin verle. Me quedé muy sorprendida. Me gustaría saber la técnica e intentar aplicarla a ver que resultados me daría.
En lo que todos estaremos casi de acuerdo es en lo de la Puntualidad o impuntualidad, creo que en esta forma de comportamiento además del interés por la persona con la cual se queda está el valor de la educación no?. Y lo que nos dice claramente quien es la otra persona es el uso que hace del móvil. Este artilugio tan de nuestros días que a todos absrobe.
Mirar la pantalla del teléfono móvil constantemente es un síntoma de inestabilidad emocional, según un estudio reciente de la Baylor University (EEUU). Un estado que fácilmente puede conducir a la adicción al teléfono, uno de los males de los tiempos que corren.
Feliz día amigos

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