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Julio miércoles 2018 Gijón
Hay muy pocas cosas más
placenteras que dar un paseo por la playa tras una tormenta. Todos sabemos bien
que hay momentos que desearíamos que durasen para siempre, pues bien, tenemos
por ejemplo los suspiros que nos gustaría que durasen toda la vida, y es que
existen pequeños placeres en el mundo que nos ayudan a sentirnos bien dentro
del posible "caos" que sea nuestra vida. Son las sensaciones... Estas
son increíbles y pueden ofrecernos unas sensaciones inmediatas de euforia… de
creernos en la cresta de cualquier ola gigante que cual tsunami nos lleve a lo
más alto. Entre esas sensaciones está la que nos llega al despertar con la
sensación de poder volver a dormirnos. Caminar por la arena de la playa
Me refiero a una playa de
arena fina, pues las playas de guijarros me dan auténtica grima. Poder caminar
por la arena de una playa, al atardecer, escuchando las olas rompiendo en el
rompeolas y disfrutando de la vista maravillosa del mar… Es una sensación que
no encuentro algo para compararla, me llena de paz y me hace sentir genial.
Darse una caminata por un parque, una montaña, la playa o en plena ciudad. Dar
un paseo no es perder el tiempo, es hacer ejercicio mientras tu mente está
poniéndose en orden o relajándose de demasiados pensamientos. No se, esto es lo
que me sugiere hoy un día de Julio que ya no tengo sol
Feliz día amigos

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