Una Navidad especial
La casa estaba en silencio, solamente interrumpido por las alegres voces que los niños del parce cercano proferian en sus juegos, la tarde, tranquila. Virginia levantó su mirada del lubro que estaba leyendo y suspiro.
A su mente habian vuelto de repente los recuerdos de otros tiempos, tiempos en los que ella preparaba estas fiestas que ahora tanto le costaba pasar. Las risas y voces de los niños en el jardín la habían hecho recordar los mejores momentos de su vida. Dejó el libro sobre el brazo del sofá y se levantó. Deambuló por la casa silenciosa mientras dejaba que sus recuerdos inumdases su cabeza, y.................. de pronto, pensó, que tal vez aún estaba a tiempo de hacer algunas llamadas, bueno, podia ocurrir que nadie contestase, pero......................., ¿qué pasaria si contestaban?.
No, desterro la idea de su cabeza, se acercó a la cocina y se preparó un té verde que tanto le gustaba, el aroma la hizo sentirse bien incluso antes de tomarlo, recogió su mug y regresó a su lectura, sin embargo, no pudo concentrarse y decidió dejarlo, tal vez un paseo no estaría nada mal. Ummmmmmmmmmmmmm, caramba, su mente la llevo a recordar aquellos paseos en busca de el mejor abeto para decorar la casa, pero no............. de arropó en su poncho preferido y salio a la calle.
Las calles, ya lucen sus ropajes de fiesta, la Navidad está cerca y las luces de colores iluminan la ciudad, es un paisaje bello, pero hoy a Virginia no le apetece ese aire de fiesta que todo lo llena, dejando a un lado esa sensación de fiesta llega a uno de sus lugares preferidos, la playa, aquí se siente en paz consigo y con el mundo. Recorre todo el paseo marítimo dejando que la brisa juegue con su melena y la despeine, se siente bien, todo está en calma, es justamente lo que necesitaba.
Alguien le toca en el hombro, se vuelve y Ohhhhhhhhhhhh, Sorpresa, un viejo amigo que hace años que no ve. Tras los saludos, el querer contar en dos palabras las cosas que a los dos han sucedido durante tantos años.
Dejan el paseo y se adentran de nuevo en el bullicio de las calles, un café?, No, mejor un vinito, o mejor todavía un cava ¿te sigue gustando el cava?. Virginia se sonroja, si, siempre cava. Las burbujas te hacian reir repuso Juan, Si, eso sigue igual también.
Mientras toman algo los dos piensan como comenzar aquella conversación inacabada de hace tanto…………………, de pronto, Virgina le pregunta ¿te casaste?, tuviste hijo?. Yo estuve casada algunos años y tengo tres preciosos hijos, que ahora viven fuera del pais por razones de trabajo.
Juan, se entristece y le comenta que estuvo a punto de casarse, pero lo dudo y después la pereza de dejarlo y dejarlo , no, tampoco ha tenido hijos, no tuvo esa fortuna.
Para romper ese momento tenso Virginia, sin pensarlo comenta: Sabes? Hoy he estado pensando en llamar a todos nuestros amigos de entonces y si pueden tal vez celebrar una reunión incluso festejar de alguna manera esta Navidad.
La cara de Juan se ilumina, Los amigos……. Seria algo estupendo, llevo mucho tiempo solo, y estar con ellos seria el mejor regalo.
1 comentario:
Me gusta la historia, esperaré ansiosa la 2° parte.
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